viernes, 12 de julio de 2013

El factor actitudinal en la atención a la diversidad

La atención a la diversidad supone una nueva forma de entender la realidad educativa. La escuela se enfrenta al reto de llevar a la práctica el derecho de todos a la educación y fomentar la igualdad de oportunidades. Sin embargo, estos planteamientos requieren una nueva forma de pensar y actuar, que en la mayoría de los casos, aún no se ha producido (Díaz, 2002, p.151)

1. Actitudes: Conceptualización
Podemos decir que todas las definiciones, a pesar de sus diferencias, tienen aspectos comunes. Todas ellas, de una forma u otra, resaltan la idea de que las actitudes se refieren a algo concreto, es decir, la actitud se tiene hacia un objeto, una persona o una situación particular. Por otro lado, también coinciden en que las actitudes no son innatas al hombre sino que éste aprende lo que es favorable o desfavorable para él, y esto le lleva a actuar de una forma u otra. Y por último, todas recogen los elementos, o por lo menos alguno de ellos, que componen las actitudes (Díaz, 2002, p.152)

2. Elementos que configuran la actitud

“Existen tres elementos o componentes en los que se basan las actitudes” (Moya y Ruíz, 1996, citados por Díaz, 2002, p.152):

a) Los sentimientos o afectos. Algo nos agrada o desagrada en función del sentimiento que provoque en nosotros. Es lo que se conoce como componente afectivo y ha sido considerado durante mucho tiempo como la actitud en sí misma.

b) Las creencias y el conocimiento. Creemos que algo es bueno o malo según el grado de conocimiento, la opinión o las creencias que tenemos sobre ello. A veces puede ser que dichos conocimientos no sean suficientes o sean equivocados, pero aún así pueden dar fundamento a la actitud.

c) Las conductas o acciones. Algo es favorable o desfavorable para nosotros en función de la conducta que manifestamos ante eso. La actitud no es la conducta en sí misma, es precursora de ésta. Este componente conductual está influenciado por los dos anteriores, ya que en función del conocimiento que tengamos de un objeto y del sentimiento que provoque en nosotros, nuestra manera de actuar frente a él será diferente.

Llegados a este punto, es necesario aclarar la relación entre conducta y actitud. Numerosos estudios han intentado poner de manifiesto la relación entre las actitudes y la conducta, hasta el punto de considerar las actitudes como predictivas de ésta. “El concepto particular de actitud es un constructo y, como tal, nos permite conocer la consistencia de lo que las personas dicen, piensan o hacen, de forma que dadas determinadas conductas se pueden predecir otras futuras” (Neto y Sierra, 1997 citado por Díaz, 2002, p.153).

San Martín y Perles, 1995 citados por Díaz, 2002, recogen “dos factores importantes que influyen y condicionan la relación entre conducta y actitud”:

a. Factores metodológicos. Para poder hablar de relación entre conducta y actitud es necesario que exista una estrecha correspondencia entre la medida de actitud que utilizamos y la medida de conducta, de lo contrario el resultado no tendrá validez. Por eso debemos distinguir por un lado, si la actitud se refiere a un objeto (la diversidad) o a  una acción ligada al objeto (atender a la diversidad). Por otro lado, si la conducta hace alusión a un acto único (inclusión de los alumnos en el aula ordinaria) o bien a actos múltiples (inclusión de los alumnos, concienciar sobre la necesidad de ésta, atender las necesidades de los alumnos, participar en su implantación en el centro, colaborar con los compañeros...). Por ello, debemos tener claro qué tipo de actitud medimos y con qué tipo de conducta se corresponde, para poder establecer relación entre ambas.

b. Factores situacionales. En algunas situaciones concretas, nuestras actitudes no se corresponden con las conductas exhibidas, por lo que el conocer las primeras no bastaría para poder predecir las segundas. Uno de los factores situacionales o ambientales más influyentes lo constituye la norma social, es decir, lo que los miembros del grupo de referencia esperan que haga un individuo. La situación determina, en algunas ocasiones, que nosotros actuemos de una u otra forma. Además, esta actuación depende de las posibles consecuencias que nosotros le atribuyamos a la misma, es decir, de nuestra actitud sobre la acción, si consideramos sus efectos negativos o positivos en una situación concreta. Por otro lado, dicha acción también va a depender de lo que el sujeto crea que el grupo espera de él. Por lo tanto, la conducta en una situación determinada depende de los posibles resultados de ésta y de las expectativas de los demás.

3. Actitudes que influyen negativamente en la atención a la diversidad

Aunque podríamos decir que existen gran cantidad de actitudes, en función de la situación, de los sentimientos, de los objetos, etc, nos vamos a centrar en aquellas que de una forma u otra, influyen o pueden influir de manera más directa en el rechazo hacia la atención a la diversidad y en la forma negativa de percibir ésta. Siguiendo a Pastor Ramos (2000) citado por Díaz (2002 p. 153) vamos a centrarnos en tres tipos de actitud:

a)     Actitud de prejuicio. El prejuicio se considera una actitud porque tiene los tres componentes de ésta: cognitivo (se piensa mal de algo o alguien), afectivo (provoca desprecio, desagrado o miedo) y conductual (produce reacciones hostiles contra el objeto o sujeto). Normalmente, cuando hablamos de actitudes prejuiciadas nos referimos a las actitudes que hacen referencia a grupos minoritarios. Podemos definir el prejuicio como: “el mantenimiento de posturas sociales despectivas o de creencias cognitivas, la expresión de sentimientos negativos, o la exhibición de conducta hostil o discriminatoria hacia miembros de un grupo en tanto que miembros de ese grupo” (Brown, 1998 citado por Díaz, 2002, p.154).

b)     Xenofobia. La xenofobia es un tipo de prejuicio que normalmente desarrollan las personas que habitan en zonas donde coexisten dos o más grupos raciales, lingüísticos, religiosos, culturales, etc., sin que todos ellos se integren en una misma comunidad. Esto da lugar a actitudes de rechazo entre los distintos grupos, bien porque siente la amenaza que puede suponer la influencia de culturas diferentes o simplemente porque se rechaza aquello que es diferente a la propia cultura manifestando sentimientos de superioridad y segregación. Como toda actitud prejuiciada, la xenofobia no es innata o natural, sino que se adquiere culturalmente y es socialmente fomentada.

Es importante destacar que asistimos a nuevas formas de racismo que se deben combatir de manera diferente. En primer lugar, no basta con las campañas persuasivas tradicionales, ya que las personas, en general, suelen estar convencidas de que no son racistas. Es necesario, modificar de raíz las relaciones que se establecen entre la persona que es racista y la persona que sufre este comportamiento. Por ello, en segundo lugar, se deberían cambiar las relaciones sociales. Por último, para llegar a cambiar realmente las actitudes xenófobas o racistas, es preciso hacer caer en la cuenta a los individuos de que poseen dichas actitudes, que éstas son incongruentes con sus expectativas y que socialmente no son aceptadas. Si se crea este conflicto interno, es posible que se dé un cambio (Díaz, 2002, p.155)

c) Dogmatismo. El dogmatismo está relacionado con actitudes autoritarias y con convicciones fuertemente asumidas y cerradas sobre la realidad y los fenómenos que tienen lugar en ella. “Las personas dogmáticas serían aquellas que demuestran una gran cerrazón mental o una adherencia tan rígida a cualquier ideología que se autoincapacitarían para la creatividad, la evolución, y favorecerían en ellas emociones fuertes, conductas de intransigencia o intolerancia” (Pastor Ramos, 2000, citado por Díaz, 2002, p.155 ).

Las posiciones dogmáticas imposibilitan el aceptar ideas o datos novedosos que impliquen una modificación de las estructuras mentales o de las creencias mantenidas. Esto se debe a que las personas dogmáticas o autoritarias valoran el poder y la firmeza y su pensamiento se organiza en función de categorías sociales rígidas “nosotros/ellos” (Bourhis, Gagnon y Moïse, 1996, citados por Díaz, 2002, p. 156).


4. Fuentes que pueden favorecer la formación de actitudes favorables hacia la atención a la diversidad

“Independientemente de los posicionamientos o enfoques teóricos, Oskamp (1991) citado por Diaz (2002 p.156) recoge las principales fuentes de influencia en la formación de actitudes”:

a) Experiencia personal directa con el objeto de actitud. Existen dos aspectos a tener en cuenta. Por un lado, los hechos que marcan la vida de los sujetos, sobre todo aquellos percibidos como traumáticos, que determinarán la formación de la actitud en un sentido o en otro. Si una persona ha tenido una experiencia desagradable con un miembro de otra cultura que le ha marcado, lo más probable será que esta persona desarrolle actitudes negativas hacia todos los miembros de esa cultura. Por otro, la exposición continuada a personas o situaciones, puede generar actitudes, positivas o negativas, hacia las mismas. Pero la mera exposición no basta para formar las actitudes, es necesario obtener información que discrepe de nuestras expectativas iniciales.


b) Influencia de los padres. Normalmente, los hijos, sobre todo a edades tempranas, intentan acomodar sus actitudes a las de los padres, intentando conseguir así su validación. De este modo, las actitudes presentadas por los padres se tomarán como referente por parte de los hijos a la hora de formar las suyas propias. Los padres con actitudes autoritarias, racistas, prejuiciadas, etc..., influirán en la formación de esas mismas actitudes en sus hijos. Por el contrario, los padres con actitudes abiertas, tolerantes y solidarias, intentarán inculcar éstas en sus hijos. A veces los padres se sienten reacios ante el tema de la diversidad y de la inclusión de alumnos con n.e.e. en centros ordinarios por el desconocimiento que tienen sobre el tema, las ideas preconcebidas que se han formado, la falta de experiencias previas con ambientes escolares diversos, la ineficacia de canales de comunicación familia-escuela, el diálogo con otros padres cuyos hijos tienen n.e.e. (la actitud varía mucho si la problemática toca de cerca), la inadecuada organización del centro para su participación activa en éste, etc... (Domingo, 1998). Por ello, debemos plantearnos que los padres también necesitan tener una buena información y formación sobre el tema de la diversidad, ya que de esto dependerá su actitud y posicionamiento ante la misma, así como el sentido en el que influirán en la formación de actitudes de sus hijos.

c)Influencia de los grupos. Como ya hemos comentado, los grupos sociales influyen en la formación de las actitudes. La escuela, después de los padres, aparece como uno de los agentes sociales que más influencia tiene en la formación de actitudes. Durante mucho tiempo se ha utilizado como lugar de adoctrinamiento de las nuevas generaciones. Sin embargo, en la actualidad los docentes, conscientes del influjo de la escuela en los alumnos, se plantean la necesidad de enseñar actitudes y valores acordes con lo que demanda la sociedad: “Mucho se ha hablado en los último años del reto que tenemos los maestros en la formación de valores y actitudes en nuestros alumnos. Los padres de familia, los alumnos y docentes mismos estamos convencidos que el aprendizaje de actitudes y la formación de valores es la herencia principal que puede llevarse el alumno después de su tránsito por la escuela. No hay discusión cuando se cuestiona qué es más pertinente enseñar en la escuela: los nombres de todos los municipios que conforman el estado español o actitudes de compañerismo y solidaridad.” (Dávila, 1999:1). En lugar de fomentar actitudes competitivas e insolidarias, la escuela y el profesorado deben fomentar actitudes de respeto, convivencia y compañerismo

5. Evaluación de actitudes hacia la atención a la diversidad

Criswell et. Al. (1993); Block y Rizzo, (1995); Yasutake et. al., (1994) citados por Díaz, (2002) afirman que “numerosos estudios se han centrado en las actitudes docentes tomando variables como la edad, el sexo, el nivel socioeconómico, el nivel profesional, el tipo de formación, etc., para establecer hasta qué punto estas variables, relacionadas con las características de los profesores, influyen en dichas actitudes”:

A estas variables, Jurado y Sanahuja (1995) citados por Diaz (2002) añaden otras más:

• Tipo de escuela. Es importante diferenciar si el centro es privado o público, porque esto puede influir en las actitudes docentes.

• Número de profesores y de alumnos del centro.

• Número de alumnos del aula. Disminuir la ratio del aula con el fin de aumentar la calidad de enseñanza, también favorece la atención a la diversidad y la actitud positiva.

• Conocimiento sobre experiencias realizadas en este ámbito, cuyos resultados hayan sido positivos.

• Con respecto a los profesores de educación especial, se distingue la actitud de la profesora de apoyo a la integración, que está totalmente de acuerdo con ella y valora positivamente la inclusión total en el aula ordinaria; de la actitud de los docentes de educación especial que están de acuerdo con una atención individual, dentro o fuera del aula regular, porque piensan que los estudiantes con n.e.e. disminuyen la atención del profesor hacia el resto de sus compañeros.

“La revisión sobre las investigaciones en el campo de las actitudes del profesor tutor hacia los alumnos con n.e.e. escolarizados en su aula, realizada por León (1995) citado por Díaz (2002) concluye en tres grandes líneas”:

• Las características de los alumnos con n.e.e. determinan la actitud docente. Entre ellas se destaca: las características físicas, el rendimiento académico, habilidades o comportamientos sociales, autoconcepto positivo, problemas de conducta....

• Percepciones del profesor sobre el comportamiento de éstos alumnos. Algunos docentes consideran que hay alumnos integrados en aulas ordinarias que no poseen las características o requisitos mínimos de educabilidad. Esto se debe a que consideran que estos alumnos tienen: bajas expectativas académicas, hiperactividad, conductas disruptivas, atención baja, rechazo al trabajo, etc.

• Las características de los alumnos con n.e.e. determinan la actitud positiva de los compañeros. Parece ser que la capacidad que poseen los alumnos con n.e.e. hacia cierto tipo de tareas lúdicas, atrae el interés de sus compañeros. Por otro lado, cuanto más similar es la edad, mayores relaciones se establecen entre ambos. Por último, el etiquetar a los alumnos con n.e.e. influye negativamente en la relación que sus compañeros mantienen con ellos.

Actitudes de los padres y alumnos

Los padres y alumnos son otros agentes implicados en el proceso de integración, por lo que sus actitudes también influyen en éste. Las actitudes y opiniones de los padres influyen en las actitudes de los profesores, por lo que se hace conveniente que ambos trabajen de forma colaborativa y mantengan una comunicación abierta (Michael et. al, 1992, citado por Díaz, 2002).

“La investigación sobre las opiniones y actitudes de los padres hacia la inclusión de sus hijos en centros ordinarios realizada por Davern (1999) citado por Díaz, (2002) arrojó los siguientes resultados”:

• Los padres piensan que los profesores de aulas ordinarias ven la inclusión de sus hijos como una imposición. Cuando demuestra entusiasmo o interés por ellos, es porque suponen o representan un reto para los docentes.

• Por otro lado, opinan que los profesores de aulas ordinarias consideran a sus hijos como responsabilidad del profesor de apoyo, no suya.

• También reivindican la necesidad que tiene sus hijos de apoyos dentro de aula ordinaria como otro profesor que les ayude, adaptación de las actividades, del tiempo... Sin embargo la orientación sigue en tratar de que sus hijos les gusten al resto de la clase.


Las actitudes que los docentes y padres manifiestan hacia los alumnos con n.e.e. y, en general, el ambiente de la escuela, determinarán la forma en la que éstos se enfrenten a ella y a las tareas escolares. Los ambientes estimulantes y que ofrecen apoyo a los alumnos, tienen más posibilidades de desarrollar actitudes positivas en éstos, hacia sí mismos y hacia el trabajo escolar al que deben enfrentarse (Fontana, 1990 citado por Díaz, 2002).

Para concluir, podemos decir que aunque parece ser que no hay actitudes abiertamente negativas hacia la integración, aunque se hace necesario modificar algunas, que todavía no son las más adecuadas para desarrollar la integración escolar. No existen demasiados estudios sobre la modificación de actitudes de los agentes implicados en la integración escolar, aunque las técnicas más utilizadas son las siguientes (Molina, 1994; León, 1995 citado por Díaz, 2002):

• Contacto o exposición. Aunque parece que en algunos estudios se ha comprobado que la exposición continuada a un objeto o persona, puede mejorar o cambiar la actitud hacia éstos, no es condición suficiente para modificar una actitud de manera consistente, ya que dicha actitud puede verse determinada por la información que poseemos sobre las características del objeto de actitud (negativas o positivas) y por el contexto en el que estamos expuestos a dicho objeto. Cuando esta experiencia se extiende más allá de la mera exposición y se convierte en fuente de información, será posible el cambio actitudinal. Los resultados de las investigaciones suelen ser contradictorios, parece que el contacto con personas discapacitadas ayuda a generar actitudes positivas hacia ellas. La interacción con personas discapacitadas, no asegura el cambio radical, ya que influyen variables como el status social, el tiempo de exposición, etc... pero ayuda a mejorar el concepto y actitud hacia estas personas.

• Información y persuasión. La mejor manera de cambiar las concepciones que se tienen sobre la integración escolar y los alumnos con necesidades educativas especiales, es ofreciendo una información adecuada sobre el tema. A veces muchos de los problemas que se plantean, derivan de la falta de información que poseen profesores, padres y alumnos. Como ya vimos, la comunicación persuasiva parece ser un buen medio para modificar las actitudes, siempre y cuando, se tengan en cuenta las características del emisor, del mensaje y del receptor.

• Simulación de minusvalías. Es otra técnica que se puede emplear para modificar las actitudes. Es un juego de role-playing en el que se simula tener una determinada minusvalía (ceguera, sordera, etc...). Se observan las reacciones de los implicados en el role-playing y los efectos que produce en ellos. Parece ser que la experiencia de la simulación ayuda a mejorar las actitudes hacia las personas con minusvalías.

• Grupos de discusión. Discutir un determinado tema en grupo, puede ayudar a aclarar ideas o concepciones. Pero estos grupos deben estar estructurados y deben estar dirigidos por personas preparadas, ya que de lo contrario se pueden convertir en discusiones informales, lo que contribuiría a reforzar las actitudes de partida de cada uno de los miembros.

• Procedimiento mixto. Se pueden utilizar varias técnicas a la vez, en grupos distintos o en el mismo grupo, comparando después los resultados. La investigación realizada por García y Sales (1997) citado por Díaz (2002) pone de manifiesto que la utilización combinada de diferentes técnicas es ventajosa en la formación y modificación de las actitudes. Se pretendía llevar a cabo un programa de formación de actitudes interculturales para la Educación Primaria. Se realizó un diagnóstico actitudinal en el grupo de control y en el grupo experimental. Una vez hecho el diagnóstico inicial se aplicó el programa al grupo experimental. Dicho programa constaba de tres bloques: Participación activa (aproximación didáctica, role-playing y discusión en grupo), cooperación en el aula (técnica puzzle de Aronson, los equipos de juego-concurso de Vries y el grupo de investigación) y comunicación persuasiva (fotopalabra y discoforum).


       “Para concluir, consideramos que la formación de actitudes positivas hacia la diversidad, debería fomentarse desde edades tempranas, porque de esta manera no se tendría después que intervenir para cambiarlas. La información y formación adecuadas, parecen ser la base para fomentar dichas actitudes” (Díaz, 2002, p.163)


Fuente: Díaz, M (2002) El factor actitudinal en la atención a la diversidad. [Documento de PDF] 

Las Comunidades de aprendizaje

Para Coll (S.f), "El concepto de Comunidades de Aprendizaje se ha ido configurando en el trascurso de la ultima decada como una alternativa a las numerosas y sucesivas propuestas de innovacion y de reforma educativa que han intentado, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, afrontar las carencias y limitaciones de la educacion formal y escolar".
 Las comunidades de aprendizaje proponen una forma novedosa de la enseñanza y del aprendizaje para satisfacer las necesidades educativas de la poblacion en general y de las nuevas generaciones en particular. De esta forma busca una revicion en profundidad de la manera como estan organizados actualmente la educacion formal y escolar y los sistemas educativos.

Las comunidades de aprendizaje: alternativas a la educacion formal y escolar

Entre las comunidades de aprendizaje se pueden mencionar:

  • Comunidades de aprendizaje referidas al aula: Una vision alternativa del aprendizaje y de la enseñanza.
  • Comunidades de aprendizaje referidas a la escuela o centro educativo: Una alternativa a la organizacion y funcionamiento de las instituciones y centros educativos.
  • Comunidades de aprendizaje referidas a una ciudad, una comarca, una region o una zona territorial de extension variable en la que reside una comunidad de personas: Una estrategia de desarrollo comunitario y una alternativa a la organizacion de los sistemas educativos actuales.
  • Comunidades de aprendizaje que operan en un entorno virtual: la emergencia de nuevos escenarios eduactivos. Con esto, se abre camino a practicas docentes alejadas de los modelos transmisivos y otras practicas pedagocicas tradicionales, asi mismo, ofrecen ejemplos concretos de como los alumnos pueden llevar a cabo aprendizajes significativos y culturalmente relevantes.

Algunos aspectos de las Comunidades de Aprendizaje que interpelan directamente a la Psicologia de la Educación 

Segun Coll (S.f), se pueden mencionar los siguientes aspectos:
  1. Hacia una vision amplia de la educacion: La educacion es una responsabilidad que compete a la sociedad en su conjunto. Obteniendo una vision amplia de la educacion obliga a postular la necesidad de una mayor ariticulacion entre la educaion escolar y los escenarios y practicas educativas no escolares que tienen influencia igualmente decisiva sobre el desarrollo, la socializacion y la formacion de personas.
  2. La construccion de un conocimientos colectivo como contexto, plataforma y apoyo a los procesos individuales de aprendizaje: Las comunidades de aprendizaje, independientemente a la categoria a la que pertezcan, hablan de grupos de personas con diferentes niveles de experiencia , conocimiento y pericia, que aprenden mediante su implicacion y participacion en actividades autenticas y culturalmente relevantes.
  3. La superacion de las barreras entre la educacion formal e informal: en los tres tipos de aprendizaje (formal, no formal e informal) se hace enfasis a la importancia a la educacion para el desarrollo, la socializacion y la formacion de las personas.
  4. La adopcion del concepto de aprendizaje a lo largo de la vida como principio organizativo de la educacion y como objetivo comunitario: La educacion y el aprendizaje dependen tanto de las oportunidades ofrecidas por la educacion formal como de las opciones y motivaciones individuales y de las posibilidades que encuentra cada persona en su entorno social y comunitario.
  5. El potencial de las tecnologias de la informacion y la comunicacion para configurar nuevos espacios y escenarios educativos y para transformar los existentes: mejorar el aprendizaje en las aulas, establecer formas de organizacion y de funcionamiento en los centros educativos mas acordes con una cultura de aprendizaje, impulsar y apoyar el desarrollo comunitario, realizar una actividad o una tarea cualquiera, etc, pueden incrementar considerablemnete su eficacia cuando utilizan las tecnologias de la informacion y la comunicacion para consolidar y ampliar las redes de comunicacion y de intercambio en sus seno y para promover y potenciar el aprendizaje de sus miembros.

Comunidades de Aprendizaje y Psicologia de la Educacion: Retos y Desafios:

  1. La Psicologia de la Educacion ante los procesos de trasformacion y mejora de la educacion: se hace enfasis a la urgencia de un analisis riguroso de experiencias que nos ayuden a entender como es posible organizar las aulas como comunidades de aprendizaje dentro de unas instituciones educativas organizadas, a su vez, como comunidades de aprendizaje e integradas en redes de aprendizaje comunitario.
  2. La intervencion psicoeducativa ante una vision amplia de la educacion: dentro de los modelos y propuestas de intervencion psicoeducativa y psicopedagogica estan elaborados sobre el supuesto de que la Psicologia Educativa tiene como epicentro la educacion formal y escolar. Sin embargo, asumir esta vision tiene grandes implicaciones tanto para el analisis, la comprension y la explicacion de los procesos escolares de enseñanza y aprendizaje, como para la orientacion educativa y la intervención psicopedagogica.
  3. El estudio de los mecanismos de influencia educativa ante una vision amplia de la educacion: La influencia creciente del socio-constructivismo y del constructusionismo social han llevado progresivamente a una buena parte de los enfoques constructuvistas en educacion a desplazar el foco de atencion y de interes desde los procesos de construccion del conocimiento de los alumnos y de sus aportaciones al acto de aprender.
Fuente: Coll, C (S.f) Las comunidades de aprendizaje. [Documento de PDF]






jueves, 20 de junio de 2013

Sobre la relación de la Psicología con la Pedagogía

“En cuanto a los supuestos de la relación psicología y pedagogía se pueden mencionar” (Nassif, 1967):
  1. La pedagogía es una disciplina autónoma con campo y enfoque propios, que se ubica en el sector  de las ciencias llamadas "espirituales", "culturales" o, para usar una terminología menos comprometida, de las "ciencias humanas" no naturales.
  2. La psicología es también una disciplina autónoma con un visible mayor desarrollo que la ciencia pedagógica, especialmente en el terreno metodológico. 
  3. Las ciencias humanas se caracterizan hoy por sus permanentes estrecruzamientos, por un servicio mutuo, que de ningún modo hace peligrar la autonomía de cada una de ellas, siendo el "criterio de los intereses" o el de la dirección de la investigación el más adecuado para circunscribir los propósitos y los dominios particulares.
Nassif (1967) a su vez menciona “algunos principios, capaces de regular la aplicación  de la psicología a la teoría y a la práctica de la educación”, entre ellos:
  • La aplicación de la psicología a la pedagogía no puede hacerse en perjuicio de la autonomía de esta última.
  • El criterio que debe regir esa aplicación ha de ser pedagógico, cuando del interés educacional se trate (en la práctica este principio se traduce cuando el psicólogo asiste al maestro en la tarea educadora, sin perjuicio de que el maestro pueda asistir al psicólogo cuando se trate de la investigación psicológica pura)
  • El conocimiento psicológico se utilizará en educación como un elemento científico más para la comprensión del complejo educacional.
  • Desde el punto de vista de una pedagogía autónoma, el campo pedagógico se presenta como mucho más amplio que el psicológico, y necesita fundar su coherencia en la comprensión de la totalidad de los factores de la educación, aparte de los meramente psicológicos.
Nassif (1967) expresa además que
es indudable que la psicología pedagógica se apoya en el conocimiento psicológico y en su metodología básica. Pero el interés o la dirección que determina su constitución no es psicológico, sino pedagógico. De lo contrario sería psicología y nada más. En tanto la pedagogía asimile los conocimientos- psicológicos con intención educativa, estos conocimientos pasan a ser ciudadanos de su mundo.

    Como conclusión, Nassif (1967) afirma que “nada más que en el equilibrio de las ciencias humanas, un equilibrio que además sea estrecha cooperación entre sus cultivadores, puede crecer una más perfecta comprensión del hombre que es su sujeto y su objeto”.


Fuente: Nassif, R. (1967) Sobre la relación de la psicología con la pedagogía. Revista de Psicología, vol.4 [Documento de PDF]

El psicólogo educacional y su función especifica

Actualmente, existe una gran cantidad de jóvenes que se decidieron a incursar la carrera de psicología, donde se han enfrentado a dificultades que comprenden la falta de campo para su profesión y derecho reconocido para ejercerlo. 

Se dice que, la confusión que afecta al prestigio y al reconocimiento mismos de la profesión del psicólogo, tiene origen en las pretensiones que abarcan ciertas doctrinas psicológicas que extienden sus interpretaciones a la historia, la moral, la religión, el arte, la educación, etc. A demás se puede mencionar que esa confusión y conflicto tienen origen, en cuanto a lo que se refiere a la legitimidad de la psicología como ciencia independiente.

La psicología se encuentra entre los tres grupos primarios de las ciencias:

  1. Ciencias de la naturaleza: debido a que estudia al hombre desde el punto de vista de la historia natural, de donde surge su vinculación con la fisiología de la actividad nerviosa superior como parte de las ciencias biológicas.
  2. Ciencias sociales: ya que lo estudia desde el punto de vista social y de ahí sus relaciones con las ciencias pedagógicas.
  3. También le concierne a la filosofía que, por estudiar las leyes mas generales de todo desarrollo, se ocupa de las leyes de toda la actividad psíquica del hombre y particularmente de su pensamiento.

Sin embargo, no se podría establecer una dependencia total de la misma ni con las ciencias sociales, ni con las ciencias de la naturaleza, ni con las ciencias filosóficas  pero se encuentra ligada de la manera mas estrecha a cada uno de esos grupos de ciencias. De esta forma se podría decir, que la psicología puede hallar su propia identidad en una clasificación multilateral y dialéctica de las ciencias satisfaciendo su objeto.

De esta forma para definir el objeto de la psicología educativa existen dificultades originadas en otras que todavía subsisten en cada una de las ciencias que la originaron. Un ejemplo de esto podría ser, la vieja discusión sobre las jerarquías que se establecen entre la educación y la instrucción, que tanto ocupa a la pedagogía, suele tener su equivalente en la concepción de una psicopedagogia de la personalidad, que se supone diferente de otra, la psicopedagogia del aprendizaje. En la interpretación tradicional de las relaciones jerárquicas de la pedagogía y la psicología  se consideraba que la psicología solo intervenía para ilustrar mejor al maestro en la conducción de sus discípulos.

Una forma de apreciar la amplitud y diversidad de la función del psicólogo educacional, es si se tiene en cuenta el proceso de la educación en toda su longitud y en la complejidad total de interacciones que se determinan, mientras el niño y el joven cumplen las etapas evolutivas de su dinamismo interior, y aun después durante toda la vida del hombre.

EL psicólogo escolar le corresponde participar en:

  1. La organización de las relaciones interpersonales que se determinan en la escuela y en el aula, así como las que se van estableciendo sucesivamente entre la escuela y el mundo circundante de la familia, del trabajo, de los niveles progresivos del sistema educacional y de todas las formas de la vida social que organizan a los hombres por sus intereses culturales, deportivos, cívicos, políticos, etc.
  2. En la elaboración y evaluación de planes, programas y métodos.
  3. En la orientación profesional contribuyendo a descubrir, a manifestar y formar las aptitudes de los alumnos.
  4. En la orientación para prevenir y atender los problemas de conducta y aprendizaje que derivan de los objetivos anteriores.
  5. En el reconocimiento de los síntomas que caracterizan a los niños técnicamente considerados como "inadaptados", para derivarlos a los centros que de ellos se ocupan.

Los campos de acción del psicólogo educativo

Hacia una definición de la psicología educativa:

Se puede definir la psicología educativa como el estudio científico de la conducta en el proceso formativo de la persona, de cómo los seres humanos sienten, piensan, aprenden y conocen para adaptarse al medio circundante. 

La psicología se ha divido en varias áreas de estudio que se interrelacionan, y también se pueden describir en términos de áreas de aplicación. de acuerdo con lo anterior existe:

  1. La psicología fisiológica: estudia el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso.
  2. La psicología experimental: diseña test y organiza investigaciones para descubrir la conducta del hombre en relación con su medio ambiente y consigo mismo.
  3. La psicología educativa desarrolla marcos teóricos sobre el aprendizaje, la relación educativa, la intervención psicopedagógica, sobre el manejo de los contenidos, entre otras lineas de acción.
  4. Los psicólogos sociales, están interesados en el modo en que las personas influyen mutuamente y el modo en que actúan en grupo.
  5. Los psicólogos industriales estudian el comportamiento en el trabajo y los efectos de ese entorno.
  6. La psicología laboral: se desenvuelven básicamente en instituciones de servicio tanto privadas como publicas, interviniendo en los procesos de recursos humanos, organizacionales.
  7. La psicología clínica intenta ayudar a quienes tienen problemas en su vida diaria o están discapacitados para la vida productiva.
Se dice que los psicólogos educativos cumplen un rol importante para los estudiantes ya que, los ayuda a elegir una futura profesión  diseñan programas educativos, fortalecen las herramientas de aprendizaje de los alumnos, participan en el diseño de planes, entre otras. Por lo tanto, esta disciplina se ocupa de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Existen tres áreas a las que se refiere la psicología educacional:


  1. Un corpus de conocimientos psicológicos que se consideran relevantes para la practica educativa y que se concreta en los manuales y cursos destinados a los futuros educadores.
  2. Unas áreas de investigación que canalizan los esfuerzos de los psicólogos educacionales en los departamentos universitarios.
  3. Unas actividades profesionales que desempeñan los psicólogos educacionales en el seno de los servicios de la psicología escolar.


La psicología educativa se diferencia de otras ramas porque su objeto principal es la comprensión y el mejoramiento de la educación  es decir, se interesan en lo que la gente expresa y hace en el proceso educativo, lo que los maestros enseñan y cómo los alumnos aprenden significativamente. Con ello, se enfocara principalmente en los problemas cotidianos por los que se enfrenta la educación  donde se derivan principios, modelos, teorías  procedimientos de enseñanza y métodos, practicas de planeación, instrucción y evaluación.  De esta forma se puede mencionar como meta principal el de comprender los procesos de enseñanza y aprendizaje.

De esa forma, Hernández (2009), menciona que se puede enumerar las funciones del psicólogo escolar de la siguiente manera:


  1. Ayuda a buscar soluciones a los problemas tanto académicos como conductuales que surgen en niños, adolescente y adultos.
  2. Orienta al pedagogo, a los docentes y directivos escolares sobre las estrategias que puede utilizar para solucionar los problemas que se presenten en las instituciones educativas y en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
  3. Estimula a la creatividad, al interés hacia los aspectos académicos, tanto del personal docente como de la población estudiantil.
  4. Busca soluciones junto a la parte directiva sobre problemas de disciplinas, respeto, tolerancia, así como a la elaboración de proyectos educativos centrados en el alumno que permiten la innovación en las instituciones educativas.
  5. Procura dar una formacion permanente y colectiva (talleres, dialogos) relacionados con la formacion academica a todos los agentes educativos, incluyendo a los padres de familia.
  6. Participa en el diseño de programas educativos en los diferentes niveles, desde la educacion infantil hasta la educacion profesional, promoviendo estrategias pedagogicas centradas en el aprendizaje.
  7. Desarrolla proyectos educativos institucionales para implementar estrategias innovadoras en la busqueda constante de la calidad educativa.
  8. Fomenta y favorece la implementación de la orientación educativa en los centros de enseñanza para guiar a padres, profesores, y de manera especial a los estudiantes, para que éstos se conozcan a sí mismos y sepan cuáles son sus posibilidades en cuanto al aprendizaje.
  9. Se involucra con el personal docente, directivo y padres de familia para la integración de estudiantes con necesidades educativas especiales mediante la sugerencia de estrategias para el desarrollo de sus potencialidades.
  10. Participa en procesos formativos del trabajo docente mediante el desarrollo de estrategias didácticas que fomenten el aprendizaje significativo, contextualizado y aplicado a situaciones reales.
  11. Participa en procesos formativos no escolarizados en programas de prevención y correctivos para que los sujetos logren su desarrollo personal e integración a la sociedad.
  12. Participa en investigaciones educativas, sociales, profesionales y laborales para acrecentar el desarrollo del conocimiento, propio de la especialidad así como registrar los ámbitos de intervención profesional.
Intervención del psicólogo en el proceso psicodiagnostico:

Es de importancia la intervención de un psicólogo ya que, le permitirá identificar los intereses, las necesidades, habilidades, capacidades, actitudes, los valores y las normas inherentes a la formación integral del alumno. Para ello, deberá identificar cuales son los factores de riesgo que originan o influyen en el desarrollo del estudiante, para poder ofrecer alternativas que favorezcan y fortalezcan dicho desarrollo, tomando en cuenta 4 ejes de acción:


  1. Aprendizaje: proceso de la estructura mental del alumno mediante la participación concreta de problemas cotidianos. Con el aprendizaje, el alumno hará una representación simbólica donde procesara las estructuras cognitivas (memoria comprensiva, razonamiento, imaginación y creatividad, atención y observación, etc.) y la utilización de métodos y técnicas.
  2. Desarrollo de la personalidad o afectividad: es el rescate de las experiencias vivenciales que le permiten al individuo conocerse a si mismo en una compleja red de interrelaciones significativas para el estudiante, esto le ayudara a estructurar las competencias sociales, el desarrollo de la autoestima, la auto-percepción, entre otros elementos propios de la personalidad.
  3. Interacción social: por medio de este proceso, los alumnos logran relacionarse entre personas y sus pares con el sentido de pertenencia y pertinencia en su actividad familiar, escolar y comunitaria. Se da principalmente en la escuela y en el aula.
  4. Salud mental y física  este proceso es muy significativo para el desarrollo, ya que es el campo de acción que debe considerar la comunicación con la salud publica, la escuela y los padres de familia, en la mediad de las posibilidades de los recursos de área psicológica y de los espacios de la institución educativa.
Orientación educativa
Es el proceso de apoyo hacia los individuos para lograr el máximo ajuste a la escuela, al hogar y la comunidad mediante auto-comprensión y autoajuste. Ha sido de acompañamiento en la trayectoria escolar, donde se abarca los siguientes campos:

  • Orientación vocacional
  • Orientación profesional
  • Orientación académica
  • Orientación psicopedagogica
  • Orientación profesional
  • Orientación para el desarrollo personal
  • Orientación para el desarrollo comunitario
  • Orientación a padres de familia
  • Orientación familiar
  • Orientación a docentes
  • Orientación a directivos escolares
  • Orientación a directivos escolares
  • Orientación institucional
  • Actualmente se podría incluir la tutoría.
En conjunto con esos campos, pretende elaborar programas de ayuda por psicólogos especializados, dirigidos a los estudiantes de todos los niveles, con la finalidad de que encuentre en si mismo sus aptitudes e intereses y así logre tomar decisiones por medio de información sobre ocupaciones, vocaciones y la preparación para el trabajo.

Modelos de orientación educativa:


  • Modelo científico  se basa en los intereses, la inteligencia, los valores y la personalidad del sujeto a orientar, logrando el mejor rendimiento con e menor numero de fracasos.
  • Modelo clínico y psicoanalitico: es el enfoque clínico de las teorías hechas con la finalidad de canalizar al individuo a una mejor elección de carrera, ajustando sus emociones y personalidad.
  • Modelo desarrollista: trabaja de manera grupal en el desarrollo de la vocación  elaborando programas eficaces para la elección exitosa de los individuos.
  • Test en la orientación vocacional: es la recolección de datos personales para la búsqueda vocacional, por medio de entrevista, cuestionarios, las calificaciones de los alumnos, etc.
  • Tipos de tests y el perfil vocacional: pueden ser de aptitud mental, rendimiento académico interés personal, pruebas de personalidad y autoconcepto, valores, motivaciones y metas, temores y aversiones, factores de desorientación e influencia, etc.
  • Toma de decisiones: etapa fundamental, ya que marca el futuro afectivo, profesional, económico y social de quien lo asume, eligiendo las oportunidades del medio ambiente, así como la forma de pensar y sentir para desarrollar un proyecto de vida integral y realista,
  • Plan de vida y carrera: es la forma de proyectar lo que quiere en la vida por medio de la elección, estableciendo los objetivos de vida.
De esta manera, se puede observar, que el rol que cumple el orientador educativo es primordial en la decisiones de los alumnos, en cuanto a la búsqueda de un proyecto de vida, tomando en cuenta y aplicando los puntos anteriores.

También se debe de contar con métodos de prevención, tales como:
  • Primaria: Cuando se tiene un problema pero aun no se detecta, ya que no esta provocando alteraciones en el individuo.
  • Secundaria: el problema ya salio a flote, pero no es grave, ya que las alteraciones no son notarias.
  • Terciaria: el problema ya es grave y es necesaria la ayuda de un profesión para solucionar el problema.
Para lo anterior se cuanta con servicios básicos de la orientación como:
  • Brindar apoyo a los alumnos, tanto individualmente como en grupo.
  • Brindar apoyo al docente para lograr un éxito adecuado en el aprendizaje de los alumnos.
  • Brindar apoyo a la dirección de la escuela para que el funcionamiento de la institución sea coherente entre la misión  visión  metas y valores de la misma, para un mejor desarrollo de los alumnos.
Puede surgir problemas durante el procesos de aprendizaje, lo cual puede afectar la deserción escolar (Familiar, económicos  nivel académico de los padres, baja autoestima, mala conducta, rechazo familiar y/o social, bajas calificaciones, inasistencia, desinterés en el estudio, casarse a temprana a edad, embarazo, etc.). La orientación académica deberá formular estrategias para la solución de los problemas de cada individuo con respecto a su rendimiento escolar, tomando en cuenta, las necesidades y adecuando las áreas físicas para lograr un optimo aprovechamiento escolar.








sábado, 15 de junio de 2013

Educación, Clase Social y Doble Ciudadanía

“Tanto la noción de ciudadanía como la de educación moderna se relacionan con las premisas básicas de la Ilustración” (Torres, 1998)

Este movimiento sugiere, según Torres (1998) que

existe una construcción histórica y social de las identidades humanas y, por lo tanto, la socialización individual con base en principios racionales adquiere mucha importancia. Las instituciones educativas —claves durante la Ilustración— han desempeñado un papel esencial para la constitución de la ciudadanía en los estados liberales de América Latina.

Torres (1998) menciona que

como buenas criaturas de la Ilustración, los estados liberales de América Latina promovieron la educación. Su diseño de los sistemas de educación pública busca incorporar a todos los sectores de la población bajo el mismo marco institucional (incluyendo un lenguaje hegemónico, administración escolar y currículum centralizados, y valores nacionales prescritos de arriba hacia abajo), que confiere al sistema educativo la responsabilidad de educar a todas las personas o, en palabras del principal reformador escolar de América Latina, Domingo Faustino Sarmiento, "educar la soberanía".

A su vez, Torres (1998) toma en cuenta el papel del Estado benefactor, expresando que este

representa un pacto social entre la mano de obra y el capital. Sus orígenes pueden encontrarse en la reorganización constitucional del capitalismo a principios de siglo en Europa, es importante señalar que la expansión y diversificación de la educación tuvo lugar en estados latinoamericanos que compartían características similares con el Estado benefactor. Se trataba de estados intervencionistas que consideraban los gastos educativos como una inversión, por lo cual expandieron las instituciones educativas —incluyendo la masificación de las matrículas— y aumentaron así enormemente los presupuestos y la contratación de profesores

En contraste con el modelo del Estado benefactor, en el cual éste ejerce un mandato para mantener el contacto entre la mano de obra y el capital, surge el Estado neoliberal, Torres (1998) lo describe como el que “está decididamente en favor de las empresas privadas; es decir, apoya las demandas del sector privado y disminuye drásticamente el papel regulatorio e intervencionista del Estado”. 

Gracias a las crisis económicas y al surgimiento del modelo neoliberal, se buscaron ciudadanos que produjeran, que trabajaran para solventar la merma económica, gracias a ello se crearon dos tipos de clases sociales, la triple A, que consistía en la que los ciudadanos tenían accesos a todos los recursos posibles, y la clase b, que es la pobre, los obreros, trabajadores de las fabricas, la clase menos favorecida. 

Torres (1998) concluye afirmando que

la relación entre ciudadanía y clase, particularmente el tema de la pobreza, es importante por una serie de razones. Si el proceso de globalización, y básicamente los programas neoliberales, asigna al Estado un papel menos prominente en la construcción de la ciudadanía y en la provisión de servicios sociales a grandes segmentos de la población, esto implica una pérdida de la solidaridad que forma parte, implícitamente, de las políticas de beneficencia. Si hay una pérdida de solidaridad en la comunidad, atribuida al cambiante papel del Estado, surgirán importantes problemas para la teoría democrática. De manera similar, el empobrecimiento de segmentos cada vez mayores de la población provoca un atolladero para la ciudadanía y la política pública.

Fuente: Torres, C (1998) Educación, clase social y doble ciudadanía: los dolores de parto del multiculturalismo en América Latina [Documento de PDF]

La Integración de las Minorías Étnicas: hacia una Educación Intercultural

La reivindicación de los derechos humanos y la lucha contra la magnificación de las diferencias ha traído consigo la reivindicación de conceptos de equidad, justicia e igualdad como propiciadores de concreciones diversas en la situación de desigualdad educativa. La equidad enfatiza la diversidad de posibilidades de los alumnos y orienta las decisiones en el ámbito educativo de acuerdo con ellas. La justicia debe estar presente en la acción educativa al objeto de responder a las aspiraciones de todos los ciudadanos. Y la noción de igualdad considera aspectos como la necesidad de igualdad de oportunidades, igualdad de acceso en el planteamiento educativo y en los resultados (Arnaiz, 2002).

“Las desigualdades presentes en el sistema educativo es un tema complejo que necesita ser analizado teniendo en cuenta el origen y las interacciones existentes entre las posibles desigualdades” (Arnaiz, 2002).

Arnaiz (2002) menciona además otros factores contribuyentes a la desigualdad,

además de la clase social y el centro educativo, son los familiares, culturales y lingüísticos, ya que muchas veces las diferencias gracias a la falta de herencia cultural e información, el escaso contacto con la cultura dominante, la falta de aptitudes y dominio de la lengua contribuyen a reforzar las desigualdades sociales.

Existe un debate sobre el papel de los centros educativos como instituciones capaces o no de asegurar la igualdad de oportunidades para todos los alumnos, garantizando su formación y progreso social. Por ello se busca el planteamiento de una escuela inspirada en los principios del interculturalismo. Uno de sus fines esenciales, del cual se derivan otros, radica en conseguir la plena convivencia democrática entre los seres que conforman una la sociedad basada en el respeto a los derechos humanos y en el mantenimiento de relaciones pacíficas, comprensivas y solidarias (Arnaiz, 2002).

Arnaiz (2002) menciona que “los principales fines que se plantea la Educación Intercultural en cuanto a la población inmigrante son los siguientes”:

  •    Acercar a los inmigrantes al conocimiento de la sociedad de acogida, de sus instituciones, de los sindicatos y asociaciones de ayuda a este colectivo, es decir, ofrecer instrumentos de defensa contra la discriminación si la hubiere.
  •      Mantener su identidad cultural estableciendo una ayuda compensatoria en cuanto a su idioma, religión, tradiciones y cultura, para que no se produzca la pérdida de ésta y consecuentemente de sus referentes.
  •     Conseguir la igualdad de derechos al trabajo, a tener una vivienda digna y a poder establecer residencia.
  •       Igualar las oportunidades académicas y sociales de los niños de los diferentes grupos étnicos con el fin de que aumente su competencia en la escuela y no se produzca el tan acostumbrado abandono y fracaso escolar existente en este colectivo.


Por otra parte se necesita un currículum multicultural, que organiza conceptos y contenidos alrededor de las contribuciones, perspectivas y experiencias, confronta temas sociales que incluyen el grupo cultural de referencia, la clase socioeconómica, el género, la homofobia y la discapacidad, otra de sus finalidades radica en incluir las contribuciones de mujeres y de los miembros destacados de los grupos minoritarios, para construir una identidad etnorracial, especialmente en las áreas de ciencias sociales (Arnaiz, 2002).

“De esta manera, se fomentará la comprensión de diferentes grupos sociales, étnicos y religiosos y se mejorarán las relaciones sociales en una sociedad cada vez más diversa” (Arnaiz, 2002).

Arnaiz (2002) hace referencia a la formación del profesorado como una pieza clave para la correcta aplicación y adecuación de la educación intercultural y menciona que

el profesorado debe estar capacitado para poder desenvolverse correctamente ante clases con alumnos de culturas diferentes. Por todo ello, es necesaria tanto una formación inicial que se incluya en los planes de estudio de las Escuelas de Magisterio y las Facultades de Educación, como una formación permanente.

Fuente: Arnaiz, P (2002) La Integración de las Minorías Étnicas: hacia una Educación Intercultural. [Documento de PDF]